¡Ole! ¿Quién se atreve a mostrar su duende flamenco aquí?
¡Vamos, artistas! Este es vuestro tablao para compartir ese pellizco que lleváis dentro - ya sea un taconeo, unas palmas por soleá, o ese compás que os sale del alma. ¡Que queremos ver cómo late el corazón andaluz en cada uno!
¡Aquí tenéis el duende puro! Mi alumna bailando soleá por bulerías
¡Olé! Mirad qué preciosidad de compás y qué braceo tan limpio tiene esta niña. Después de seis meses trabajando el taconeo y las palmas, por fin ha encontrado ese duende que tanto buscábamos - ¡esto es flamenco del bueno, vamos!
El flamenco no se aprende, se vive — y yo te lo enseño
Llevo el flamenco en la sangre desde los cinco años, y lo que más me duele es ver cómo la gente cree que esto es solo mover los brazos y zapear fuerte. ¡No, mi alma! El flamenco es historia gitana, es cante jondo, es el duende que hablaba Lorca, es Camarón llorando con la guitarra de Paco de Lucía. Hay que entender el compás antes de mover un pie, hay que sentir las palmas antes de hablar de taconeo. Si quieres aprender de verdad — sevillanas, alegrías, soleá — aquí estoy yo. Pero ven con ganas, con humildad, y con el corazón abierto. ¡Vamos!